Capitulo 8
Ya en Barcelona desde hace unos meses Alejandro tiene un estudio de fotografia, su amigo, Mario, sigue soltero.
Lucia y Carolina siguen siendo igual de amigas que siempre, Lucia sigue siendo tan poco extrovertida como siempre y Carolina sigue siendo Carolina, tan dulce como siempre
Hoy, Carolina y Lucia se disponen a ir a Starbucks en Plaza Cataluña en Barcelona, es un sitio bastante acogedor y les encantan esos cafés
- Carlos es imbecil -Afirma Carolina
- Y eso? Habeis vuelto discutir?
- Obvio, nos pasamos el dia entero discutiendo y cuando no estamos discutiendo para lo unico que me llama es para ir a su casa cuando no estan sus padres y la verdad es que estoy hasta los cojones
- ¿Sabes lo que tienes que hacer?
- Sí, de hecho voy a dejarlo esta misma tarde
- ¿Y por que no ahora?
-¿ No crees que es algo precipitado?
- Venga ya Carol! Siempre estás quejandote de ese tío y lo cierto es que tampoco te dispones a ponerle un punto final a esta relación que no tiene ni pies ni cabeza desde hace ya bastante tiempo. Dame solo 3 motivos por los que esta relación tenga algún sentido y me callaré - Sentenció Lucia
- mmm... - Balbucea Carolina - No se me ocurre ninguno
- ¿ Y entonces? llámalo, total, si no se acababa hoy se acabaria la semana que viene
Tras pensarselo unos segundos Carolina se decide y finalmente llama a Carlos para decirle que lo que sea que ellos son se ha acabado y se ha acabado para siempre, no como esas veces que dijo que se acababa y volvia al cabo de los dias porque realmente no era capaz de estar mas de una semana sin el, esta vez era decisivo, estaba cansada de valer solo para ser un estupido trofeo a su lado, de que solo se comportara de forma cariñosa delante de la gente para aparentar que son una pareja bonita y perfectamente solida, ella queria querer a alguien pero de verdad, queria saber lo que era darlo todo por alguien, queria imaginarse una vida al lado de alguien queria poder mirar a los ojos a alguien y saber en que estaba pensando, queria enamorarse, y eso, es bastante distinto a lo que ella sentia por Carlos,un simple lio al que le tenia algo de aprecio.
Carolina tras concluir la conversacion mira a su amiga que la mira con cara de aprovación. La joven pensaba que iba a estar mas triste de lo que realmente lo estaba que era una simple sensación de "Vaya, a quien le doy ahora la entrada para el concierto? "
Las dos chicas se disponen a salir por la puerta para ir a casa de Lucia a ver una pelicula, en ese momento un imbecil le da sin querer un codazo a Lucia y se le cae el café encima.
- Eres imbecil o que te pasa?! -pregunta histericamente Lucia
- Creeme, así estás mejor- Mirando fijamente el encaje del sujetador que se transparentaba por culpa del café
- Eh! Que tengo ojos en la cara! - Sentencia Lucia
Mario levanta la vista con su típica cara de seductor. Mientras, Carolina y Alejandro contemplan el panorama con bastante gracia
- Si, sé perfectamente donde miro, aunque tienes razón tienes unos ojos muy bonitos - Da un paso al frente y se pone excesivamente cerca de Lucia que, aunque enfadada, reconoce que el chico es bastante guapo. Esta enrojece al ver que el chico está a menos de 5 cm de su cara y la mira fijamente. Mario, aprobechando la situación le pasa la mano por la cintura a la joven para acercarla aún más a si . -Si tan mal te sabe, te pago otro café pero tienes que tomartelo conmigo. -Le guiña un ojo
Lucia busca la mirada de su amiga, que, atónita, alucina por el hecho de que su amiga aún no se haya puesto a vomitar por nervios. Carolina le sonrie con mirada de aprovación, ciertamente el chico ha sabido encarrilar la situación para que su enfadada amiga consiga sentirse atraida por el. Ha conseguido amansar a la fiera
Finalmente Lucia decide
- Bueno, pero si la mancha no sale de la camisa tendrás que pagarme una nueva tambien. - Con una actitud chulesca muy poco normal en Lucia-
- Por supuesto, pero eso son dos excusas perfectas para volver a vernos.
- Ya bueno, aún no sé si esta camiseta vale tanto como para volver a aguantar tus gilipolleces dos veces mas
- Si si, lo que quieras, pero si tengo que pagarte un café me vas a tener que dar tu numero de telefono, para quedar, no para nada raro eh - Le guiña el ojo de nuevo -
- Bueno, toma
Se dan los numeros y quedan la semana que viene, Alejandro y Carolina no han tenido tiempo de presentarse. ¿Lo tendrán?